Leones de Yucatán desaprovechó juegos de local al iniciar la temporada
El jugar como local siempre representa una ventaja para el equipo anfitrión, por diversos factores, entre ellos la comodidad de competir en un terreno de juego conocido y rodeado de una afición dispuesta a celebrar cada buena jugada y abuchear al rival.
Esta posición, que para algunos es sinónimo de victoria, no fue aprovechada por los Leones de Yucatán en el inicio de la actual Temporada de la Liga Mexicana de Béisbol. El subcampeón jugó en casa sus primeros 15 partidos y sumó una marca muy leve a su favor, ocho victorias y siete derrotas.
Los Leones estuvieron cinco series en el emblemático parque Kukulcán debido a que sus juegos calendarizados para visita fueron contra los Piratas de Campeche y los Tigres de Quintana Roo, novenas que tuvieron como sede alterna de local el estadio yucateco por la remodelación de sus inmuebles.
El arranque de la temporada generó en la afición yucateca una expectativa de más juegos ganados que perdidos en la fase regular, por la barrida que dio el equipo melenudo a los Bravos de León. Tres victorias contundentes hicieron creer el inicio de un dominio yucateco en la zona sur, pero esto, por lo menos ahora, no se ha concretado.
Con el paso de las siguientes series, el equipo ganador decayó en un conjunto irregular con derrotas consecutivas y victorias para evitar barridas, tres series perdidas y dos ganadas.
Contra los Piratas vino la primera apaleada en contra y luego en el segundo se devolvió, pero al final se perdió la serie.
Luego siguieron encuentros de marcadores cerrados ante los Tigres de Quintana Roo y Olmecas de Tabasco, que en su mayoría fueron negativos para Yucatán. En ambas series perdieron los dos primeros por diferencias de una carrera y en los terceros juegos evitaron la barrida con marcadores similares.
Yucatán cerró la maratónica presencia en casa con el segundo clásico peninsular de la temporada. El equipo melenudo logró agenciarse la revancha para aminorar un poco las quejas de su fiel afición, que disfrutó de otra apaleada al acérrimo rival con marcador de 16-6.
Tanto en las victorias como en las derrotas, el campeón de la zona sur evidenció carencias de bateo oportuno y la falta de garantía de victoria con sus pitcher abridores. Aún falta mucho para decir si se va a clasificar o no a los playoffs, pero si esta irregularidad continua en el equipo o la situación empeora, Yucatán terminara siendo un colchón para novenas con más potencial en la defensiva y ofensiva.
Una afición tan fiel como la yucateca merece un equipo con pizarras ganadoras por delante, o por lo menos, que convierta al Kukulcán en sinónimo de derrota para los rivales. Falta mucho, aún hay tiempo para hacer el rugido más fuerte.



