Frailes de Izamal: una historia de más de 40 años en el futbol yucateco
Desde hace más de 40 años, la historia deportiva de Izamal cuenta con un equipo de fútbol que lleva la identidad del municipio en el nombre y uniforme: Los Frailes de Izamal, un club cuya existencia responde a la inamovible pasión de hacer rodar el balón a un nivel competitivo en Yucatán.
Frailes nació en unas vacaciones de la década de los ochenta. Era agosto de 1982 cuando jugadores locales se reunieron con una misma idea en la cabeza: posicionar al municipio en el ambiente futbolístico del estado y trascender en las principales competencias.
En ese grupo se encontraban Luis “Poch Queso” Rodríguez, primer entrenador de Frailes, Rafael “Rach Pájaro” Pech, Roger “Piojo” Canto, José “Pac” Lugo y José “Chiquis” Puga, entre otros interesados en la formación del equipo.
Para cumplir el objetivo, trazaron una ruta estableciendo como destino final el circuito más importante del fútbol yucateco. El primer paso era inscribirse a un torneo de segunda fuerza con la mira puesta en el ascenso a la Liga Intermedia y de ahí ganar el campeonato que los llevara a la Primera Fuerza Estatal.
El plan se platicó en el atrio del Convento de San Antonio de Padua, donde también dialogaron sobre otro punto importante al momento de formar un equipo de fútbol, el nombre.
Los futbolistas reunidos dieron varias ideas, como “Padúa de Izamal” y “Padres de Izamal”, hasta que “Pac” Lugo mencionó “Frailes de Izamal” y el pleno votó a favor de esta opción para entrar a las canchas.
Con el nombre listo y un plan acordado, el equipo se inscribió en el Torneo de Segunda Fuerza organizado por el Instituto Tecnológico de Mérida para luchar por el ascenso a la Intermedia.
Frailes comenzó su historia en competencias con un campeonato; sin embargo, este histórico debut no era suficiente para cumplir con el siguiente objetivo. La regla decía que tenían que enfrentarse a los equipos campeones de las otras ligas para ascender.
Izamal jugó el partido decisivo frente a Tekax. El resultado no favoreció a los Frailes y otra vez tenían la obligación de jugar en un circuito de segunda fuerza para aspirar a la Intermedia. El segundo intento ocurrió desde el Campeonato de Segunda Fuerza de Hoctún, donde se inscribieron por cuestiones económicas.
Como los gastos que generaban las competencias eran solventados por los jugadores, les resultaba más económico viajar a Hoctún que a Mérida. Frailes debutó en ese torneo también con un primer lugar y posteriormente ganaron el ascenso a la Intermedia.
En 1995, ocurrió uno de los momentos más importantes de su historia en el fútbol yucateco. El equipo izamaleño logró su ascenso a la Primera Fuerza Estatal a través del patrocinio gestionado mediante una empresa de televisión de paga en Mérida, con el apoyo del contador público Juan Pablo Esquivel.
Esta primera incursión del club en la máxima categoría del fútbol estatal no registró los resultados esperados. El equipo descendió a la Intermedia al final de la temporada, pero con las ganas de regresar de nuevo a esa liga.
No pasó mucho tiempo. Frailes por segunda vez ingresó a la Primera Fuerza mediante el ascenso de la Liga Intermedia para la temporada 1997-1998. Ese momento es recordado como una tarde izamaleña el campo Iches Burgos de la colonia Chuburná en Mérida.
Su cancha fue la sede de las dos finales de ascenso y en cada partido había un equipo de la “ciudad amarilla”. En el primer encuentro, el club izamaleño Minis 2000 enfrentó a los Pumas del Exrastro, donde el conjunto meridano consiguió el pase a primera mediante la tanda de penales.
Para la segunda final, los Frailes enfrentaron al equipo local y lograron de nuevo el anhelando ascenso. Desafortunadamente se corrió con la misma suerte que la vez anterior y la temporada siguiente ocurrió otro descenso.
El equipo continuó en la Liga Intermedia bajo la dirección técnica del entusiasta, promotor del deporte y exjugador Marcos Contreras Burgos (QEPD), quien destacó en el fútbol de municipio por sus múltiples juegos en finales.
Con el paso de los años, el equipo de Izamal llegó a la temporada 2011-2012 bajo el nombre de Frailes Minis 2000. Sin embargo, por diversas situaciones, se presentó una división en este proyecto que generó el regresó al nombre fundador.
Otra vez, como Frailes de Izamal, el club lograría nuevamente el ascenso y se encaminaría al mejor momento de su historia. El regreso a Primera Fuerza estuvo comandado por la dirección de los maestros Román Fuentes y Carlos Mezquita.
Los estrategas lograron un sólido planteamiento de juego en la categoría Intermedia para ascender otra vez al máximo circuito. Ambos establecieron en la cancha una alineación efectiva entre jugadores jóvenes y experimentados como Mario Euán, Román Fuente (hijo) y Eddie Castro.
Como parte del regreso a Primera Fuerza, el conjunto izamaleño presentó un cambio en su directiva; Mezquita se mantuvo en el puesto y ahora acompañado de Orlando Cuello. Esta dupla terminó siendo la guía para un hecho histórico en el futbol yucateco en la temporada 2012-2013.
Los Frailes de Izamal se presentaban otra vez como un equipo recién ascendido. Esta posición no los reflejaba como favoritos a coronarse en la competencia, pero sucedió todo lo contrario: llegaron a la final y obtuvieron su primer campeonato en el máximo circuito.
El equipo estuvo tres años en esa liga hasta que, de nuevo, para la temporada 2015-2016, regresaron a la Intermedia. El club se reinventó con un cuadro plagado de menores bajo la conducción de los profesores Carlos Mezquita y José Francisco Pérez Medina “Kimen Kax”.
Esta nueva estrategia resultó en otra final en búsqueda del ascenso, pero desafortunadamente no obtuvieron el boleto. El regreso a la Primera Fuerza volvió a ocurrir para la temporada 2021-2022 y, de una manera contundente, vencieron en la final con marcador global de 8-1 a los Toros de Ekmul.
En su regreso a la principal liga, otra vez llegaron a la final bajo la dirección de Mario Azcorra y Orlando Coello, pero en esta ocasión fueron derrotados por los Potros de Homún con un marcador global de 7-4.
Durante toda esta historia de retos, triunfos y superaciones ante el fracaso, Frailes ha llevado en el uniforme el color de su municipio, el emblemático amarillo que viste a casas y edificios. La identidad del equipo también cuenta con escudo y hasta un himno, todo esto basado en las ideas de José “Huesos” Puga.
Sin importar la categoría o la edad, a cada jugador se le motiva a sentir amor por la camiseta y priorizar valores como el trabajo en equipo para dar el mejor rendimiento en el campo de juego.
Actualmente, Frailes no es parte de los clubes de la Primera Fuerza, pero sí tiene equipos en ligas de otras categorías, como en Veteranos 40, donde han tenido un buen desempeño reflejado en un primer lugar y dos subcampeonatos.




