Los Guerreros del Ring Mulsay
La puerta del gimnasio se abre a las 6:30 de la tarde y a “chocolate” González no le importa quién ya pagó la cuota semanal o no, él lo que quiere ver a partir de esa hora es a niñas, niños y jóvenes siendo parte de un deporte que presume a campeones yucatecos a nivel mundial y en su práctica la disciplina debe estar sobre cualquier vicio, el boxeo.
El lugar de entrenamiento es una casa situada en una esquina al poniente de la ciudad de Mérida, pero en vez de muebles están las peras y los costales, en vez de un jardín o un coche estacionado en la parte delantera, se levanta un ring a la vista de todos, no hay muros o rejas, así es el hogar de los Guerreros del Ring Mulsay.
Después de una sesión de sparring, Carlos “Chocolate” González Palomino platica la historia del gimnasio que en su nueva sede lleva tres años, pero desde hace cinco se dedica a la formación de talentos en el box y además busca que jóvenes se alejen del vandalismo, drogadicción y el alcoholismo a través de esta disciplina.
“El gimnasio empezó con cinco niños y ahora son como quince, aquí tratamos de ayudar a los muchachos, varios no pagan, con tal que se dejen de tonterías en las calles y vengan al gimnasio a ocupar su tiempo en deporte”, comenta el entrenador, quien fundó este lugar con dos amigos, entre ellos el “Calderitas” Várguez, quienes ya se separaron del proyecto.
De manera mensual, “chocolate” González tiene que pagar la renta del local y a veces no le alcanza, pero con tal de que sus pupilos sigan entrenando busca la manera de estirar su salario como técnico en reparación de pianos para cubrir la cuota, además de que, cuando se necesitan, conseguir equipos de box como caretas, guantes y los ponchs.
Con este esfuerzo económico y la pasión por enseñar el box a lo largo de un lustro, “Guerreros del Ring Mulsay” ya cuenta con dos campeones, Limbert Sánchez, monarca del torneo Salvador Sánchez, y Ángel Tolosa, en el torneo amateur “José Sulaimán”, además de una gran cantidad de medallas ganadas en diferentes competencias, como la de Oscar Valencia, quien obtuvo bronce representando a Yucatán en Chiapas.
“Chocolate” quiere ver a sus pupilos campeones y por ello les inculca que el box requiere de mucha disciplina a través de un entrenamiento diario, sin malas noches y en ocasiones hasta dejar atrás muchas cosas con tal de lograr un buen rendimiento en el ring.
También les deja en claro que en el gimnasio debe prevalecer el compañerismo y solo en el ring es cuando la rivalidad debe estar presente para un enfrentamiento de pelea limpia sin olvidar el respeto al contrincante.
González Palomino también cuenta que en el gimnasio asisten niñas y niños entre ocho y nueve años, además de jóvenes con ganas de aprender las técnicas de boxeo, a todos les ha explicado que lo aprendido en el box no es para practicarlo en la calle.
Entre ellos se encuentra Aime Rodríguez, una niña de 9 años que ha hecho del box su deporte favorito y de lunes a viernes se pone unos guantes para entrenar porque sueña con ser campeona como Jackie Nava.
Por su edad, Aime aún no tiene categoría en el box femenil pero en lo que cumple los 12 años, se va fogueando con niños de su edad y ya obtuvo su primera victoria por nocaut.
“Yo les digo que en la calle no, porque desde que vienes a un escuela de box aprendes a tirar los golpes y no vale la pena arriesgar el físico en la calle, este es un deporte para practicarlos en el ring no en la calle”, afirma “Chocolate”, quien desde los 12 años inició en este deporte entrenando con su primo Luis “Pajarito” Aguilar, un campeón ya fallecido, luego estuvo en la Casa del Pueblo con Beto Eljure y finalmente con Adriano Mendicutti, en el emblemático gimnasio San José.
A quienes entrena en el gimnasio también les aconseja, como parte de la formación, que vean las peleas de box por televisión, observando detenidamente los movimientos y golpes de los contrincantes.
Tras recordar su etapa como amateur en la que ganó un torneo y profesional en peleas de ocho round, comenta que en Yucatán se necesitan más torneos donde niños y jóvenes pueda foguearse mejorando las técnicas que aprender en sus respectivos gimnasios.
Él ve como un acierto el circuito municipal denominado Torneo Municipal “Mérida me Mueve en el Box en Barrios, Colonias y Comisarías”, donde ya participó uno de los Guerreros, Alexis Cimá.
El gimnasio de los Guerreros del Ring Mulsay se encuentra exactamente en la calle 110 por 67e en la colonia Ampliación Mulsay, pasando por estas calles se puede ver el ring en el que además de entrenamientos, también se han realizado funciones que reúne a los vecinos de la zona para presenciar a nuevos talentos en uno de los más históricos deportes de contacto.
Nota de Mario E. Pineda Quintal








